La Agencia Tributaria está manteniendo un criterio especialmente restrictivo respecto a la aplicación de la Ley Beckham a determinados emprendedores extranjeros que se trasladan a España para constituir una empresa y asumir posteriormente el cargo de administrador. Esta interpretación está generando un creciente número de denegaciones y obliga a muchos contribuyentes a recurrir administrativamente o incluso acudir a los tribunales.